Al menos nueve niños y una mujer murieron la madrugada del martes en ataques en Afganistán, informó el gobierno talibán señalando a Pakistán, que aseguró no haber atacado al país vecino.
Las relaciones entre estos dos países, muy inestables desde el regreso al poder de los talibanes en Afganistán en 2021, se deterioraron recientemente, tras las quejas de Pakistán por el aumento de ataques contra sus fuerzas y la expulsión de afganos de su territorio.
Tras un inusitado enfrentamiento armado en octubre, ambos acordaron una frágil tregua, cuyos términos no han logrado precisar a pesar de varias rondas de negociaciones, bloqueadas precisamente por cuestiones de seguridad.
En la provincia de Jost, «las fuerzas pakistaníes bombardearon la casa de un civil» cerca de la medianoche, y «nueve niños (cinco niños y cuatro niñas) y una mujer murieron», afirmó en X el vocero del gobierno talibán Zabihullah Mujahid.
En la zona de Jige Mughalgai, muy cerca de la frontera, un corresponsal de AFP vio a los habitantes rebuscando entre los escombros de una casa derruida y cavando tumbas.
«Esto es lo que le pedimos al gobierno de Pakistán: no ataquen a la gente corriente. Los civiles no han hecho nada malo», declaró Sajidulrahman, un habitante de la zona.
El vocero afgano informó de otros ataques en las regiones fronterizas de Kunar y Paktika, que causaron cuatro heridos.



